Cada poco tiempo, como ocurre con otras muchas disciplinas, leemos post con títulos como “el email ha muerto”, “las redes sociales matan al email”, o por otro lado: “el no ha muerto”,…

¿Qué ocurre que el email tiene más vidas que un gato? ¿O es que no tenemos claro como diseñar una estrategia de email marketing efectiva?

La realidad es que el email es algo que todos usamos a diario y de muerto nada. Todo lo contrario.

Entonces, ¿qué ocurre? Qué tanto los usuarios, como el propio email marketing han evolucionado y ya no es tan fácil tener éxito con una campaña de como antes.

Internet ha evolucionado, pero las estrategias de las empresas no. Todos los canales online siguen siendo efectivos, si sabemos ‘usarlos’ correctamente.

En el caso del email marketing, la clave del éxito de un envío se encuentra mucho antes de que el usuario haga clic sobre uno de los enlaces (vaya por delante, que no soy ningún experto en la materia. Simplemente trato de ver el proceso completo).

Como sabéis la clave para que un emailing sea efectivo es el valor que este aporte al usuario. Si verdaderamente aportamos valor, el usuario no solo permitirá que le enviemos información, sino que estará esperando el email para abrirlo.

Pero para que eso suceda, debemos empezar a trabajar mucho antes de que el usuario abra el email.Sino hacemos este trabajo previo, es cuando surgen las voces diciendo que ‘el email marketing no funciona’.

Nuestro objetivo principal es conseguir que el mayor número posible de emails lleguen a la bandeja de entrada de nuestros usuarios